Triciclo de finales de los años 70 viejo, casi sin pintura, que no se podía usar por culpa de una pieza rota en una de sus ruedas y al que no se le encontraba ubicación.

Lo restauré, cambiándole la pintura y arreglando la rueda. Para que se pudiese usar de una forma práctica, se le añadió un carrito hecho ex profeso para él a modo de revistero.

Hoy luce en la terraza de un cliente al que le gustó la idea.

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